Es Posible
Lula ganó por 4.4 millones de votos. Flávio Bolsonaro sale de Brasil y, según mis fuentes, encabezará la resistencia desde Estados Unidos. Washington acelera en Venezuela, Cuba y México, y aprieta a Brasil por donde más le duele: el dinero.
Por qué se perdió, cómo queda el tablero, qué hará Trump con Brasil, los seis meses que vienen en Venezuela, por qué María Corina Machado será presidenta, lo que se juega Marco Rubio y por qué la caída de Taddei abre la elección mexicana de 2027.
Lula ganó Brasil. No ganó el continente.
Washington perdió una pieza grande y no se va a levantar de la mesa. Va a acelerar.
Y la derecha brasileña perdió la silla, no la fuerza.
¿Qué hace Washington cuando pierde la pieza que daba por ganada?
¿Y qué le toca a México?
Cada casilla es un país. El color dice quién gobierna. La cuenta de abajo no suma países: suma personas.
Brasil y México juntos: 52% de la población y 57% del PIB de América Latina y el Caribe.
Población 2024 y PIB 2024 del Banco Mundial (indicadores SP.POP.TOTL y NY.GDP.MKTP.CD). El porcentaje usa como base a toda América Latina y el Caribe, 662 millones de personas. La clasificación de cada gobierno es del autor. "Si Brasil caía" muestra el tablero de hoy con Flávio Bolsonaro presidente. "2027" es una proyección del autor: Venezuela con María Corina Machado.
Lula ganó con 51.79% contra 48.21%. Fueron 4,430,191 votos de diferencia, en un país de 158 millones de electores. Tres semanas antes, en la primera vuelta, Flávio Bolsonaro iba arriba: 47.03 contra 45.16.
¿Qué pasó en esas tres semanas? Cuatro cosas, y ninguna es un misterio.
Uno, salió a votar la gente que no votaba. La abstención bajó de 21.08% a 19.22%. Lula sumó más de diez millones de votos en tres semanas: unos tres millones de ellos en el Nordeste. Ganó los nueve estados del Nordeste. Minas Gerais, que tenía perdido por 590 mil votos, lo ganó por 99 mil.
Dos, la chequera del Estado. En plena campaña el gobierno subió 15% el Bolsa Família y prohibió por medida provisoria las apuestas en línea. La oposición lo llama compra de votos con dinero público. Por eso Flávio ya no pide anular la elección. Ahora pide quitarle el registro a la fórmula Lula-Alckmin por abuso de poder económico.
Tres, el efecto Washington. Los aranceles, la cercanía de Trump con la familia Bolsonaro y su elogio público a Flávio después de la primera vuelta le regalaron a Lula su mejor consigna: Brasil es de los brasileños. El analista James Bosworth lo resumió así: el cabildeo de Eduardo Bolsonaro por los aranceles se les regresó.
Cuatro, el candidato. La revista TIME documentó vínculos de Flávio con figuras criminales de Río y con el banquero Daniel Vorcaro, y eso le quitó filo a su bandera de seguridad. Tiene presunción de inocencia. Pero en campaña la sospecha también vota.
Y luego está la hora extra. El ministro Cristiano Zanin prolongó el horario de votación hasta las siete de la noche. Las dos campañas habían pedido prórrogas; la orden respondió a la de la coalición de Lula. El presidente del tribunal electoral dijo que eso no alteró el resultado. Un conteo independiente de los registros de las urnas, que no es estadística oficial, ubica 34,319 votos en esa franja. Flávio dijo que le cambiaron "la regla del juego a mitad del juego". Con 4.4 millones de diferencia, la hora extra no explica la derrota. Explica el enojo.
Ahora lo que nadie te está diciendo.
Flávio Bolsonaro sacó 59,826,041 votos. Su padre, en 2022, sacó 58,206,354. La derecha brasileña creció 1.6 millones de votos y aun así perdió. No se encogió. Le faltó una pieza.
Y en el Congreso ganó. El Partido Liberal de los Bolsonaro tendrá 121 diputados; el PT de Lula, 70. En el Senado, 28 contra 9. La derecha y sus aliados tienen más de 60% del Senado, la cámara que aprueba a cada ministro de la Corte Suprema. Tarcísio de Freitas se reeligió en São Paulo en primera vuelta, con alrededor de 62.7%, frente a Fernando Haddad. Sergio Moro gobernará Paraná. El politólogo Guilherme Casarões lo dijo sin adornos: Lula tiene las manos atadas.
El lunes 26 de octubre el PL reconoció el resultado proclamado por el tribunal. Flávio no. Grabó un video y dijo: "Para resistir al caos, voy a organizar la oposición". Esa frase, más que la otra, es la que importa para los próximos cuatro años.
Lo confirmado. Un funcionario de Estados Unidos dijo a la agencia Reuters que Flávio Bolsonaro va rumbo a Estados Unidos. Según aliados citados por CNN Brasil, salió con su esposa y sus dos hijas. No entregó sus pasaportes en el plazo de las 11 de la mañana que fijó el ministro Alexandre de Moraes, y la Policía Federal los canceló. La ruta sigue sin confirmar: la Policía Federal no tiene registro de que pasara por un control migratorio regular, y Migraciones de Argentina no registra su entrada.
Lo adelanté. Lo publiqué temprano en X, la mañana del 27 de octubre:
Simón Levy@SimonLevyMxI can confirm that @FlavioBolsonaro is no longer in Brazil and is on his way to the United States.
A US protective operation is underway to ensure his safety.Traducción: Puedo confirmar que @FlavioBolsonaro ya no está en Brasil y va rumbo a Estados Unidos. Está en marcha una operación de protección de Estados Unidos para garantizar su seguridad.
x.com/SimonLevyMx · 27 de octubre de 2026